viernes, 3 de julio de 2009

Que la sangre derramada de un alma justa sirva de simiente y de abono a la gran reconciliación social

"(...)Que la sangre derramada de un alma justa sirva de simiente y de abono a la gran reconciliación social. Que los hombres de buena voluntad se unan para rechazar la violencia. Que la política que ahora está en máxima expresión, traiga mensajes de superación. Que la inseguridad se termine. Que el empleo, la educación, la salud, no solo sean banderas sino realidades. Que las promesas pre-electorales sean realidades del futuro cercano. Que la justicia impere altiva en nuestra patria. Que la muerte de la alcaldesa de Apartadó, que nos acongoja, sirva para que de nuevo pensemos que es hora de actuar para salvar una patria que está postrada pero que gracias a personas como ella, que quedan muchas, podrá superarse.(...).
-tomado de PERIODICO EL COLOMBIANO, Medellín, Colombia, febrero de 1990.

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